Hace varios meses que publiqué un par de artículos en el que trataba el tema de las mujeres en el Rock y Metal, el primero me adentraba en líneas generales sobre el tema y el segundo me centré en el proyecto feminista llamado Rockin Ladies, pero ahora quiero tratar este tema desde un punto de vista completamente diferente.

En España siempre hemos tenido la tendencia de mirar siempre a las bandas procedentes de otros países, aunque en los úlimos años poco a poco está creciendo la idea de fijarnos más por la escena nacional. Pero a raíz de este pensamiento me llevó a pensar lo siguiente: «¿Y si además de dar más importancia a las bandas nacionales lo hacemos también con las bandas en las que al menos hay una mujer?».

Debido a esto pensé en plubicar una tercera parte del artículo «Mujeres en el Rock y Metal» con el objetivo de dar a conocer a más bandas españolas, en las que hay al menos una mujer.

Ahora bien, en este post me puse en contacto con 4 personas que se dedican a la música para que dieran su visión sobre la industria musical como mujeres.

 

Empezamos…

 

La primera en hablar es Naila Ferrer, de la banda Preventorio

 

Naila Ferrer

 

 

Para empezar, me gustaría que contaras un poco de qué habla tu banda a través de las canciones y cuánto tiempo llevas en ella.

Muy buenas, me presento, soy Naila. Formo parte de la banda Preventorio (doom metal) como cantante. También he formado parte anteriormente de la banda God’s Funeral (death/doom) como guitarrista, ambos de Tarragona.

Actualmente, en Preventorio, en el cual llevo ensayando más de un año con ellos, estoy realmente contenta. El resto de músicos ya llevaban un año más trabajando en los temas pero sin voz ya que no salía nadie. En cuanto publicaron un anuncio vía Facebook en el que buscaban cantante, contacté con ellos al momento! Además, tengo la suerte de que todos los miembros de la banda son colegas de hace años y estoy muy muy agusto.
Contestando más concretamente a tu pregunta, mediante las letras de los temas he intentado transmitir un universo oscuro y desesperanzador. Mediante diferentes interpretaciones metafóricas he intentado sumergirme en 1.ª persona explicando sensaciones y sentimientos que puedes experimentar cuando estás rodeado de desesperanza.
En muchos temas, asocio también estas sensaciones en contraste cuando estas en contacto con la naturaleza y lo mucho que nos aporta ésta, aunque no seamos muy conscientes de ello.
También hay atisbos de paz en mis letras, especialmente, cuando uno se da cuenta de lo que le envuelve y lo vive como mero espectador. Únicamente espectador de la vida y el sistema, con algo de cinismo y crítica a como esta montado todo.
Aunque, he de admitir (y perdona por explayarme taanto en la primera pregunta) que muchas de las letras también van enfocadas a la religión y en particular, a la secta de Testigos de Jehová en la que me crié desde niña y salí en cuanto abrí un poquito los ojos a la realidad, con 14 años.
Hago muchas referencias a plegarias no contestadas, a personas fanáticas por su fé actuando como títeres sin ser capaces de cuestionarse nada…
Algunas se refieren al sentimiento de pérdida al salir de un ambiente tan cerrado y opaco que te obliga (ellos están obligados a dejar de hablarte cuando estás fuera) a perder contacto con tu familia solo por motivos de fé…
Es un esfuerzo por intentar ejemplificar la soledad, el desamparo y el profundo vacío que te queda.
Sé que es una situación muy específica, aunque es probable que muchas personas estén en la misma situación que yo al haberse criado es una secta controladora. Pienso que igual sirve de apoyo o de consuelo saber que otros han pasado por situaciones parecidas y que no estás solo. Y que las sensaciones que se te quedan al salir, son muy intensas y crudas, pero pasarán y seguirás adelante como muchos otros obstáculos que nos vamos encontrando.
Pero aún así, utilizo mucha metáforas para poderle dar más de una interpretación, que es algo que siempre me ha gustado de otras composiciones. El poder interpretarlo de varias maneras y aún así seguir transmitiendo de la misma manera.

Cómo te sientes en tu banda al ser la única chica? Cuando llegáis a tocar con más bandas, ¿Ha pasado por tu cabeza «a ver si me encuentro con alguna chica»?

 Lo cierto es que no me siento para nada fuera de lugar, como ya he comentado anteriormente, tengo la suerte de tocar con amigos y para mi eso es un plus muy grande, ya que el ambiente es muy ameno y totalmente inclusivo.
Al llegar la última como miembro, sentí que no tenía mucho que decir sobre los temas, las estructuras o las melodías… ya estaba todo montado.
Pero fue al revés lo que me encontré, ellos se fueron adaptando a mi, a mi voz y mi tono, a mis límites, etc y además constantemente me piden mi opinión, que cambie lo que quiera, que aporte composiciones mías o riffs o lo que quiera. Tengo mucha manga ancha para poder aportar lo que tenga y todo es escuchado. Hacen que me sienta muy agusto y eso es de agradecer.
He participado en varios festivales de metal de los alrededores con God’s Funeral y alguna vez he tenido la suerte de haber coincidido con alguna chica de otra banda y es cierto que me alegra ver que esto va en alza. Pero tampoco me siento desplazada si las bandas son masculinas. El ambiente en el underground es muy agradable y respetuoso.
También es cierto que cada vez hay más chicas que se identifican con este género y terminan dándole a algún instrumento.
Cada vez conozco más y cada vez están más motivadas para montar sus proyectos más adelante.
¡Es muy motivador!

Ahora bien, para aquellos que no te conocen, ni a ti a tu banda, ¿Qué te gustaría llegar a contarles?

 Para aquellos que no nos conozcan, que son muchos ya que aún no hemos debutado, comentarles que hacemos doom metal pero algo quizas más personal. Mi voz rasgada, melodías melancólicas, riffs machacones, etc.
El resto de miembros provienen de bandas más tralleras, como Exekution, Between The Frost, Disarmer, Mindtorturer o Lux Divina. Es probable que quienes les conozcan esperen algo parecido pero lo cierto es que no nos acercamos tanto a esos estilos, sino al doom, como My Dying Bride, Anathema, Katatonia, etc.
Y, por supuesto, ¡Que tenemos muchas ganas de debutar y enseñaros lo que hacemos!

En esta parte me gustaría que nos contaras varias cosas. ¿Qué le dirías a aquellas chicas que saben tocar algún instrumento, o incluso que sepa cantar, y que todavía no se han atrevido a lanzarse en el mundillo de la música al ver una mayoría de hombres? Eso sí, desde tu punto de vista, ¿Es más difícil que te reconozcan por el mero hecho de ser mujer o ves que eso da bastante igual al público?

Respecto a lo primero que me preguntas, ¡¡¡Por supuesto!!! Toda aquella que se envalentone para tocar un instrumento o cantar y le pique el gusanillo de participar en una banda que tire para adelante! Lo que le vaya bien a ella, buscar miembros y empezar de 0 o una banda ya completa, eso ya a su antojo.
Cerca de mis 19 participé en una banda de heavy metal compuesta por chicas de mis alrededores. Yo era muy tímida y había participado en varios grupos con chicos y hombres ya con mucha más edad que yo y lo cierto es que antes me imponía un poco y sentía que no tenía mucho que aportar. Así que con las chicas, a pesar de que no llevábamos mucho tocando, había un ambiente especial, no se como describirlo, mucha ilusión y ganas sobretodo.
Así que si, todas las que se vean en un escenario, por favor dadle caña que queremos veros!
Respecto al reconocimiento por ser mujer u hombre, mi opinión es que a veces se les da más reconocimiento o más fama a una banda por tener una componente o varias femeninas. Puedo comprender que de primeras llama la atención porque hay más bandas masculinas desde siempre y una frontwoman o una músico en directo se ve menos.
En el underground desde mucho tiempo atrás se ha visto más participación de chicas en estos géneros (punk, hardcore, green, doom, trash, etc) y no se ve raro actualmente.
No obstante, en otros ámbitos (como en el de las versiones) si que me he encontrado más reconocimiento por ser chica y mucha sexualizacion innecesaria en directo, ya que estas tocando música.
Pero ya te digo, son mundos diferentes. El representante del grupo de versiones que tenía me decía que yo tenía que ir vestida de manera sensual si o si, y mis compañeros muy rockeros. Cosa que yo no aceptaba ni de coña.
Solo he visto estos atisbos de trato diferente en este ámbito, en el de las versiones. En el mundo del metal yo me siento como en casa.

Y para terminar…

Lo cierto es que me he dedicado laboralmente a la musica con varios grupos de versiones desde mis 19 pero siempre he mantenido otros grupos de temas propios aparte porque para mi es muy importante poder expresar musicalmente lo que sale de tus entrañas…
La música metal es muy visceral y cala, por ello intento no dejar de participar en proyectos musicales nunca, es algo que espero no dejar de hacer ni de muy mayor, no me veo sin la música,  sin ir a ensayar entre semana a pesar de los curros, sin tener de meta algún concierto o el participar en festivales y conocer a otras bandas y músicos… para mi tiene mucho valor y creo que puede llegar a llenar a mucha gente, a muchas chicas y que puedan expresarse en el ámbito musical.
No he girado mucho por fuera, pero si que he participado en festivales underground de Valencia, Barcelona, Lleida y os aseguro que el ambiente es muy ameno, respetuoso, la gente va a escuchar música. Luego el sonido suele ser brutal y te vibra el esternón constantemente (buena señal).
Poco más que añadir, una servidora ha tenido la suerte (y un poco de cabezoneria) de estar en grupos en los que he estado muy agusto. Y cuando no ha pasado eso, se deja y se busca un nuevo proyecto que siempre hay cosas nuevas que sacar y transmitir.
¡Siempre para adelante!
¡Muchas gracias por el interés de mi opinión y percepción de estos temas!
¡Nos vemos en los bolos!

 

 

Damos paso a Elena Alonso, de Lethargus

 

Elena Alonso

 

Para empezar, me gustaría que contaras un poco de qué habla tu banda a través de las canciones y cuánto tiempo llevas en ella.

Desde 2018 formo parte de Lethargus, una banda de metal en español donde convergen estilos muy diferentes. En la banda compartimos música que nos gusta escuchar, no solo propia sino apoyando y creando comunidad con otras bandas amigas. La letra de las canciones las compone Sergio, y aúnan vivencias con historias, leyendas y relatos…

Queremos que puedas sentirte identificado o identificada con cada canción, que englobe una parte de la vida de quien lo escuche; que llegue lo más cerca del corazón posible.
Sobre el estilo… Han catalogado a la banda de muchos estilos diferentes, pero no sentimos que ninguno haya «dado en el clavo». Eso tiene que ser buena señal (risas)
¿Cómo te sientes en tu banda al ser la única chica? Cuando llegáis a tocar con más bandas, ¿Ha pasado por tu cabeza «a ver si me encuentro con alguna chica»?
Salvo en una banda, siempre he sido la única chica tocando en las formaciones en las que he estado. Cuando buscamos nuevos miembros en cualquier formación no hemos hecho distinción de género, como es natural. Da igual quién seas, siempre que trabajes y toques dentro de los estándares que hemos pedido.
La verdad, nunca se me ha pasado por la cabeza el «a ver si me encuentro con una chica»; si te sales un poco del círculo de «lo de siempre» puedes ver que hay chicas en un montón de bandas; ya sea de cantante, batería, guitarrista, teclista, percusionista, bajista, a los vientos…
Decir que no hay mujeres tocando es una falacia y creo que, de hecho, en los últimos años he dado pocos conciertos sin que hubiera integrantes femeninas en las otras bandas con las que tocábamos. (Revisando te puedo confirmar que, con Lethargus, no hemos dado un concierto en el que, en al menos una de las bandas con las que tocásemos, no hubiera mujeres).
Ahora bien, para aquellos que no te conocen, ni a ti a tu banda, ¿Qué te gustaría llegar a contarles?
A mí, quien me conoce es como la teclista de la eterna sonrisa. Hace muchos años, mi hermana me preguntó que para qué tocaba seria si tocar era algo que me hacía tan feliz, y, como tenía razón (como siempre), es un poco la culpable de ello. Eso no quiere decir que viva en una nube 24/7, ni mucho menos, pero me gusta centrarme en lo positivo; mierdas hay todo el rato, así que mejor centrarse en lo bueno (y más encima del escenario). En el Karate hay un momento antes de comenzar a entrenar como tal en el que dejas a un lado los problemas (Mokuso) y te concentras solo en el momento del entrenamiento, y es lo que hago antes de subir al escenario.
Creo, además, firmemente que el universo musical no es una competición, sino que trabajando todos juntos ganamos todos. No hay un hueco para una única banda, y aquéllas que trabajan con envidia o con prácticas cuestionables no hacen bien.
En esta parte me gustaría que nos contaras varias cosas. ¿Qué le dirías a aquellas chicas que saben tocar algún instrumento, o incluso que sepa cantar, y que todavía no se han atrevido a lanzarse en el mundillo de la música al ver una mayoría de hombres? Eso sí, desde tu punto de vista, ¿Es más difícil que te reconozcan por el mero hecho de ser mujer o ves que eso da bastante igual al público?
A cualquiera que quiera tocar o cantar solo puedo decirle que se atreva si de verdad le motiva. El pensar que algo sea solo de hombres o mujeres nos cohibe sin sentido, pero en cualquier ámbito de la vida. Tú hazlo, luego ya veremos. La de grandes artistas que nos perderíamos sino…
Por suerte, no me han reconocido menos por ser mujer, pero sí que he vivido situaciones en las que por ser mujer ha importado más como vaya que como tocase (o incluso he vivido la situación de «no te queremos por ser chica»), pero han sido muy pocas veces.
Ser mujer en el mundo de la música te garantiza (aunque espero y lucho firmemente para que esto sea lo más cercano a cero posible) que alguna vez te vas a encontrar alguna reseña de «qué bien toca el guitarrista – qué mona es la teclista». Pero a eso hay que darle el valor que realmente tiene, vaya.
Por otro lado, hay en ocasiones que al ser el «punto diferente» te expone más (no siempre esto es bueno). Es un tema complejo para poder mostrar en unas pocas líneas, y no tengo todos los conocimientos para poder hablar de ello con muchísima profundidad, salvo desde el cáliz de mi experiencia y vivencia.

Y para terminar…

Hay que seguir adelante. Da igual tu género, lo importante es trabajar con humildad y haciendo las cosas lo mejor posible. Tengo la suerte de que me dedico en la vida a todo lo que me gusta: música y juegos de rol. Y eso me ha hecho ver que realmente, cualquier pasatiempo que tenga un punto de profesionalización tiene sus luces y sus sombras. No todo es malo, pero sí que es necesario trabajar para intentar solucionar los puntos menos fuertes de cualquier trabajo en el que hay una implicación emocional tan grande.

Creo que nos olvidamos, en ocasiones, que detrás de cada trabajo hay un esfuerzo, hay personas dejándose la piel (en menor o mayor grado) y poniendo su tiempo, su dinero, su energía en hacer algo que va a hacer sentir bien a alguien.
Hay suficiente gente que se dedica a reventar la vida al resto porque sí, porque les han dibujado así, como para darles voz y fuerza frente a todos y todas las que trabajan por intentar hacer las cosas un poco mejor. Como sociedad estamos evolucionando y cambiando constantemente, y estamos aún adaptándonos a una era digital en la que parece que todo vale, y esto afecta a todos los ámbitos de la vida.
Además, debido a la pandemia mundial, se nos presenta un escenario totalmente nuevo y para el que no podíamos estar preparados de ningún modo; en el que mucha gente lo está pasando mal y en el que, realmente, no sabemos cómo mutará el universo de los conciertos, eventos, festivales….
Vienen tiempos cambiantes, pero seguimos caminando y trabajando, eso está claro. Y siempre habrá música, de un modo u otro.

 

 

Ahora pasamos con Bethany Neumann de Kaelis

 

Bethany Neumann

 

Para empezar, me gustaría que contaras un poco de qué habla tu banda a través de las canciones y cuánto tiempo llevas en ella.


Con Kaelis, mi banda actual, llevo aproximadamente un año desde que se formó.

En las canciones tratamos sobre temas de ciencia-ficción, siempre he sido una apasionada de ese género y quería reflejarlo en las composiciones de Kaelis.

 

¿Cómo te sientes en tu banda al ser la única chica? Cuando llegáis a tocar con más bandas, ¿Ha pasado por tu cabeza «a ver si me encuentro con alguna chica»?

 

No tengo ningún problema al ser la única chica, aunque sí me gustaría que hubiera más mujeres instrumentistas dentro de la formación. Las mujeres nos entendemos de otra forma. Yo me llevo genial con los chicos de la banda, pero con las mujeres puedo compartir otro tipo de sensaciones.

Ahora bien, para aquellos que no te conocen, ni a ti a tu banda, ¿Qué te gustaría llegar a contarles?

 

Llevo en la música desde los 16 años que fue cuando empecé a tomármela enserio. Y en formaciones de metal, aproximadamente 13 años. Mi anterior formación fue Eteddian, una banda de metal sinfónico de Sevilla con la que grabé un EP titulado “Illusions” y un LP titulado “Destiny”.

Desde hace dos años formo parte de la ópera-rock “Wild Chain” en la que interpretamos canciones de la obra Carmina Burana, traídas al rock y metal. He puesto la voz a la banda sonora del libro “El retratista de los niños muertos” de Manuel Aparicio Villalba, además de realizar el rodaje y edición del videoclip promocional.

Kaelis, es mi actual formación y llevamos en activo desde agosto de 2019. Llevamos un año trabajando en este proyecto, con muchas ganas de mostrarlo. En octubre queremos entrar a estudio para tenerlo listo en 2021.

En esta parte me gustaría que nos contaras varias cosas. ¿Qué le dirías a aquellas chicas que saben tocar algún instrumento, o incluso que sepa cantar, y que todavía no se han atrevido a lanzarse en el mundillo de la música al ver una mayoría de hombres? Eso sí, desde tu punto de vista, ¿Es más difícil que te reconozcan por el mero hecho de ser mujer o ves que eso da bastante igual al público?

 

Que se lancen a la piscina, que prueben y que no se queden con las ganas. Cada vez hay más mujeres, pero necesitamos más referentes, las niñas del futuro necesitan ver más baterías, más guitarristas, más bajistas… Tiene que llegar un punto en el que el porcentaje de mujeres en la música sea similar o igual al de los hombres y no haya que plantearse estas cuestiones nunca más, sino que se vea como algo absolutamente natural.

 

A mí personalmente sí me ha ocurrido esto; es decir, las mujeres recibimos más “hate”, se mira con lupa cada detalle. Se cuestiona todo muchísimo más que si eres un hombre, incluso hasta como te mueves y respiras.

 

Y para terminar…

 

La cultura en general en este país necesita una inyección tremenda, necesita mimo y necesita que alguien apueste por ella.

Pero centrándome en la música, es parte de mi ser, no podría vivir sin música, sería como quitarme la piel. En cuanto al metal, debo decir que no está muerto. Hay que ser conscientes de que es un público minoritario, pero ni mucho menos está muerto.

Yo recuerdo cuando empecé con Eteddian en 2011, había muchísimo menos oferta de conciertos en Sevilla. Quitando que el Covid-19 nos ha parado en seco a todos, yo veo que hay grupos jóvenes que vienen con mucha fuerza y eso es porque el metal está vivo.

Muchísimas gracias por contar conmigo Álvaro. Un saludo a todos los lectores.

 

 

Terminamos con Irene Xtrem de XpresidentX

XpresidentX

 

Para empezar, me gustaría que contaras un poco de qué habla tu banda a través de las canciones y cuánto tiempo llevas en ella.

 

En este momento el único proyecto que tengo activo es XpresidentX, somos una banda de rap metal punk formada por los expresidentes del gobierno español junto al rey Juan Carlos que piensan de ese modo volver a hacerse con el control del país.
Las letras son todas satíricas cargadas de crítica social, cuando se escuchan los discos hay que tener muy presente que las letras son cantadas desde la perspectiva de los expresidentes del gobierno.

Con un poco que escuches alguna de las letras se puede apreciar el ansia de poder a toda costa (Voy a follarme a la reina Loenor), el «neoliberalismo exacerbado» (BBVA), «corrupción política» (Héroes de la transición) y un poco de todo en esa índole (republic enemy, jodemos… entre otras).

La banda comienza en 2015 con vistas a ser únicamente un grupo de rap compuesto únicamente con vocalistas, y en 2016 se orienta a ser una banda de rap metal con instrumentos y es ahí donde empecé a formar parte de la banda.

 

¿Cómo te sientes en tu banda al ser la única mujer? Cuando llegáis a tocar con más bandas, ¿Ha pasado por tu cabeza «a ver si me encuentro con alguna mujer»?

 

Ahora mismo me siento exageradamente cómoda con mis compañeros, todas hemos hecho un gran trabajo tanto individual como colectivo para aprender a entendernos mejor y sobre todo a cuidarnos las unas a las otras.

Al comienzo, mi inexperiencia en el mundo del metal (pues yo vengo de la música de escuela y mis compañeros llevan rodando en el mundillo desde la adolescencia), la diferencia de edad (con el miembro más joven me llevo 7 años y con el más mayor 13), que ninguna nos conocíamos apenas, que cada una éramos de zonas diferentes (cada una somos de una parte de la península: Bilbao, Madrid, Toledo, Almería y Ciudad Real), con educaciones muy diferentes y además el factor género. Pues la verdad es que en su momento todo ello dificultaba bastante que me sintiese del todo cómoda dentro de la banda y del mundillo en general.

Sin embargo, siempre por parte de mis compañeros ha habido una actitud activa de querer entendernos y sacar el proyecto adelante con un ambiente de grupo lo más sano posible.

Con respecto a la pregunta de si se me ha pasado por la cabeza: «a ver si me encuentro con alguna mujer», la verdad es que no. Es algo que he pensado después una vez que hemos llegado, nos hemos organizado, hemos hecho prueba de sonido y todo lo demás, y en el momento en el que estaba relajada y miraba cómo estaba el panorama era cuando pensaba: «Vuelvo a ser la única mujer rodeada de hombres».

Aunque algunas veces ni se me pasaba por la cabeza, cuando llegaba al espacio, por la forma que me trataban que era más pasiva que activa, podía intuir que era la única mujer en el espacio o que en la banda con la que tocábamos no iba a haber ninguna otra mujer.

Se nota muchísimo en la actitud de las otras personas, por lo general hombres, a la hora de hablarte cuando están acostumbrados a trabajar con mujeres, te miran a la cara, te escuchan cuando hablas, se presentan y no te dejan para el final después de saludar a tus compañeros hombres, siguen prestando atención cuando hablas a pesar de que mis compañeros estén alrededor, cuando haces una pregunta o pides algo te miran a ti y te responden a ti y no al compañero hombre que esté a tu lado. Creo que todas esas cosas son las que puedo identificar ahora mismo que me dan información sobre si las personas con las que estoy trabajando tienen mujeres en su grupo o están o no acostumbrados a trabajar con mujeres y a tratarlas como si fuesen una más.

Con esto no quiero decir que lo hagan con intención de ignorarme, sino que probablemente el siempre haber trabajado con hombres supongo que hará que desarrollen este tipo de conductas en las cuales parezca que soy menos importante o que me están ignorando.

Esto me recuerda a una entrevista que hicimos mis compañeros y yo para la promoción del tercer disco, Heroes de la transición, y me hicieron una serie de preguntas similares a estas. Mientras estaba explicándole cómo me sentía y veía la realidad del mundillo al entrevistador y a mis compañeros, pude notar que ellos no llegaban a comprender del todo cómo era vivir y percibir esas situaciones.

Después de responder, mis compañeros se quedaron pensativos y el entrevistador, en ved de empatizar con lo que yo describía que era mi realidad, lo que estuvo haciendo fue argumentar por qué tales diferencias que describía no existían. Entonces le pregunté por qué llevaba dos horas mirando e interaccionando más con mis compañeros y apenas mirándome a mí y también le había preguntado si él en sí mismo no había notado ciertas actitudes que cambian estando en un ambiente con mujeres o en ambientes con hombres. Ahí fue cuando el entrevistador se quedó pensando y pasamos a otras preguntas.

Meses después hablando con mi compañero de grupo Edu Ds (guitarrista de XpresidentX) me contó que después de mucho pensar, leer y hablar con otras mujeres se dió cuenta de que la forma de percibir la realidad de un género a otro es bastante distinto y concluimos que probablemente sea debido a la educación diferencial que recibimos chicos y chicas.

 

Ahora bien, para aquellos que no te conocen, ni a ti a tu banda, ¿Qué te gustaría llegar a contarles?

 

Creo que me gustaría que supiesen que XpresidentX es un grupo autogestionado, en donde todas las personas que forman parte del grupo trabajan en el grupo a varios niveles, cada una especializada en lo suyo pero realizando varias funciones además de las propias. Todo esto a nivel de redes, composición, diseño, gestión de conciertos, merch etc…

Además de esto, otro punto muy importante es que además de un grupo somos una pequeña familia, entre nosotras, las 5 personas que integramos XpresidentX mas una actriz, además de un gran cúmulo de fans, familiares y amiges con les que tenemos una relación muy cercana.

Es decir, no solo hacemos música, sino que hacemos todo lo que conlleva ser un grupo de música y además trabajamos en equipo preocupándonos las unas por las otras y somos muy cercanas a las personas de nuestro alrededor que de una forma u otra nos apoyan.
No somos el típico concepto de banda de metal de los 80-90, no somos unas rock star, sino personas trabajadoras que se han juntado para sacar adelante su proyecto en común.

Sobre mi lo único que puedo decir es que soy una persona humilde y educada, simplemente que toco el bajo en una banda de rap metal, que me esfuerzo cada día por mejorar como bajista, como científica y como persona. ¡Ah! y que soy un poco payasa a veces, creo que con eso estaría todo.

En esta parte me gustaría que nos contaras varias cosas. ¿Qué le dirías a aquellas chicas que saben tocar algún instrumento, o incluso que sepa cantar, y que todavía no se han atrevido a lanzarse en el mundillo de la música al ver una mayoría de hombres? Eso sí, desde tu punto de vista, ¿Es más difícil que te reconozcan por el mero hecho de ser mujer o ves que eso da bastante igual al público?

A todas esas niñas, chicas y mujeres que una parte de ellas quiera unirse al mundo de la música les diría que no lo duden ni un segundo. Muchas de las mujeres que actualmente formamos parte del panorama musical estamos trabajando día a día para normalizar y educar, tanto a las personas de dentro del mundo como a las de fuera, que este espacio también es nuestro y por lo tanto nosotras podemos estar aquí.

Antes el mundo de la música era un mundo de hombres y para nosotras era bastante hostil, e incluso para ellos mismos era hostil. Sin embargo, poco a poco eso va cambiando, todo se va haciendo más cooperativo y respetuoso, el número de mujeres va en aumento y aunque en un momento puntual no veas mujeres en el escenario, ellas están ahí aunque no se estén o las estén visibilizando en ese momento.
Obviamente entrar en el mundo de la música, en concreto en el mundo del metal, y en especial en el nicho en el que nos movemos XpresidentX no es descabellado encontrarse en algún momento con algún garrulo o situación que pueda desmotivarte. Pero lo importante es tener claro qué quieres, por qué estás ahí y que tienes tanto derecho como el resto de estar en ese espacio y hacer música.

En cuanto a la otra pregunta, para ser sincera creo que hay de todo. A mi en particular, se me reconoce mucho por mi estilo en el escenario, llevo el bajo muy alto, me muevo mucho, sonrío y toco de una forma muy particular. Si a eso le sumas que en un escenario de a lo mejor 10 bandas de 5 personas como mínimo cada una solo aparecemos entre 3-1 mujeres, pues llama la atención si.

Sin embargo, también he de puntualizar que se ha puesto en duda mis capacidades tocando apelando a que en realidad voy grabada porque no es posible moverme así y tocar a la vez, o que estoy en XpresidentX porque soy una mujer y eso se supone que vende mas y no por mis cualidades tocando, también dicen que estoy ahí porque alguno de los integrantes hombres será mi pareja etc…

 

Y para terminar…

 

En primer lugar, una cuestión de interés general es reformar el sector musical. A día de hoy cualquier banda que empiece a hacer música le cuesta muchísimo dinero y esfuerzo a todos los niveles: equipo, promoción, producción, conciertos… etc y sin ningún tipo de aliciente mas que sus ganas por hacer música. Apenas hay cultura alternativa musical y la que hay no se visibiliza debido a que los medios de comunicación están centrados en los cuatro grupos de siempre o en aquellos que tengan el dinero para ello o los contactos o grupos ya asentados. Eso hace muy complicado que la rueda de la música alternativa siga girando.

Además, el sector está muy maltratado porque apenas hay inversiones para que haya un flujo de ese nicho cultural, y cuando lo hay los proyectos son llevados a cabo muchas veces por personas que no entienden de producción y promoción y las condiciones para tocar son bastante precarias en algunas ocasiones. Pero claro, cuando eres una banda emergente tocas donde sea en pos de darte a conocer y esas personas que aunque no entiendan mucho de música hagan un festival pues mira, por lo menos son las únicas interesadas en sacar adelante el mundillo.

A nivel estatal no hay ningún tipo de interés por sacar adelante el sector, solo hay que ver lo que está ocurriendo con el Covid-19, se están abriendo plazas de toros en donde todo el mundo está apelotonado, pero luego en las salas de conciertos tenemos que mantener la distancia de seguridad y pogear cada uno en su sitio y si no se cumple algo ligeramente se cancela el evento completo.

Mi humilde opinión es que lo idóneo sería organizarnos todos los profesionales del espectáculo para poder demandar una mejora en el sector, que no tengamos que hacer malabares para hacer un pequeño concierto y que se entienda que la cultura es muy importante en el día a día de las personas y por ello hay que cuidarla y promoverla.

 


 

Para terminar, quiero decir por mi parte que ha sido todo un placer contar con estas grandes y magníficas mujeres. Con algunas ya tenía una amistad previa al artículo, y con algunas no nos conocíamos antes de que fuese a realizar este post.

Eso sí, quiero dejaros bien claro que continuaré haciendo diferentes partes del post de «Mujeres en el rock y metal». Sinceramente creo que es importar hacer que las mujeres dedicadas a la música dejen bien clara su visión del panorama musical, y que transmitan ellas mismas cómo lo viven.

En cada post que vaya publicando participarán mujeres tanto de bandas conocidas como de grupos más desconocidos, y serán de la escena española… Además, os traeré alguna sorpresa de alguna mujer de alguna parte de otro país del mundo. ¡Habrá muchísimas sorpresas!