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RESURRECTION FEST: CONSIDERADO EL MEJOR FESTIVAL DE ESPAÑA

Siempre hemos oído de que el Festival Resurrection Fest es el mejor de nuestro país. Hasta hace unos meses nunca asistí a una edición del festival gallego; y, debo reconocer que el tener que recorrer tantísima distancia para poder llegar a Viveiro nunca me hizo demasiada gracia. En fin, yo no puedo decir que sea el mejor festival que hay en España, eso se lo dejamos en manos de los expertos; pero, sin embargo, os puedo garantizar que el viajar hasta allí, merece muchísimo la pena, ya que es un sitio en el que sin duda acabas disfrutando como un niño. Bajo mi humilde opinión, es un festival que tiene bien merecida la fama que tiene.

 

Sencillamente, tras haber asistido al Resurrection Fest 2018, puedo decir, además de que iré cada año como fotógrafo sin falta, que el ambiente que se respira allí es muy satisfactorio, es un entorno familiar, amigable y de un buen rollo. El trato del personal (desde quienes trabajan en los puesto de comida hasta el equipo de seguridad y el que forma la organización) es más que satisfactorio. Se trata de un equipo de personas que trabaja muchísimo para que la estancia del público y de la prensa sea tan cómoda y especial para que solo piensen en repetir. Sin duda, a nivel personal, lo consiguieron.

Como profesional de la fotografía, el equipo de iluminación de los 4 escenarios son de sobresaliente, incluso cuando es de día. No tenía ninguna esperanza de poder realizar grandes fotos a pleno sol, pero debo reconocer que cada día estaba más que feliz con el trabajo que hacía.

En defenitiva, reconzoco que estoy con ansia de poder volver el año que viene al Resurrection Fest para poder disfrutar un año más allí; y, sobre todo, para poder seguir haciendo grandes fotografías de las bandas en este festival. Pero, os preguntaréis: ¿No tienes pegas sobre el Resu?. Pues si tuviera que poner alguna pega, sin duda sería el suelo sobre el que se pisa allí, me gustaría que hubiese más zonas de césped, ya que hay algunas zonas de piedras. Ya que tras varios días de pie, yendo de un lado a otro, estas piedras acaban con tus pies; y, como consecuencia, las piernas se resienten más. Y en aspectos fotográficos, el foso del escenario principal tiene la pega de que en la parte central del escenario hay un saliente, por lo que el pasillo para poder trabajar es bastante estrecho más aún si sumas de que suele haber otros compañeros de profesión. Por ello, entre una cosa y otra es siempre una batalla para poder moverse. Eso sí, siempre será un honor compartir foso con otros grandes fotógrafos.

Conclusión: Vale la pena viajar hasta Viveiro (Galicia) sin duda alguna, aunque tengas que cruzarte el país entero. El ambiente que ha creado el Resurrection Fest está muy logrado: familiar y buen rollo, lo que todos buscamos. Además, de que la calidad de la comida y de los servicios son impecables. Por todo esto voy a ir todos los años como fotógrafo.

EL ORIGEN DE MI LIBRO “ROAD REPORT: ONE YEAR WITH OCELON”

Muchas personas son las que me han preguntado cómo se originó la idea de hacer mi libro: Road Report: One Year With Ocelon, por lo que he decidido contarlo a través de este blog todo lo que hay detrás de este proyecto.

ENERO DE 2016 – EL ORIGEN DE LA IDEA

En esta fecha me encontraba a mitad de terminar mi último año de carrera (Bellas Artes – UCM / Campus de Aranjuez), y comencé a entablar varias tutorías con mi tutor de TFG para ver qué proyecto optaria por realizar. Finalmente, acabé realizando y entregando un Trabajo de Fin de Grado que consistía en un pequeño estudio de las portadas de discos entre los años sesenta y la actualidad. En este proyecto llegué a hablar del origen del Heavy Metal, incluyendo el movimiento Hippie y el Festival Woodstoock del 69′ como dos factores relevantes. Con ello decidí nombrarlo bajo el título de: Imagen y representación del Rock y Metal. Un estudio de las portadas de discos entre los años sesenta y la actualidad.

¿Por qué os cuento esto? Básicamente porque tras varios meses trabajando en este proyecto investigando y estudiando sobre ello, lógicamente seguía cubriendo conciertos como fotógrafo, acabé descubriendo varios fotógrafos muy importantes. El fotógrafo musical que me impactó, hoy día es mi gran referente, es: Terry O’Neill. Este artista llegó a realizar su gran proyecto entre 1963 y 1965, un libro fotográfico sobre Rolling Stones (este libro se llama Breaking Stones), el cual le impulsó a la fama y a convertirse en uno de los grandes fotógrafos del sector.

Este libro refleja dos años de trabajo con la banda, mostrando una mínima parte de su vida cotidiana, pero desde el punto de vista de las sesiones fotográficas que se dedicaban a hacer.

Por lo tanto, me inspiró a querer trabajar también con una banda, poder seguirles a todas partes y así reflejar al mundo todo lo que tenía que contar sobre ellos. Pero, ¿A través de qué idea iba a trabajar con ese grupo? Lógicamente tenía que ser algo muy diferente e innovador al mismo tiempo. Por ello, acabé concluyendo, motivo que podréis llegar más extensamente en mi libro, en la siguiente idea:

Mostrar la vida cotidiana de un grupo y la de sus miembros. Sencillamente mostrar que en la vida de un músico no todo es juerga y emborracharse. No todo es pasárselo bien. No siempre hay sexo y drogas. Principalmente, tener un grupo significa trabajar duro. Además, tienen una vida a parte de la música, estudian, pueden tener otro trabajo que no esté dedicado a la música; y, son personas que tienen pareja con quienes quieren pasar tiempo, al igual que quieren pasar tiempo con sus amigos y familiares. Y, sobre todo, humanizar a los miembros de una banda de Heavy Metal; y, por ello, muestro en este proyecto todo el recorrido que hay desde su vida privada, pasando por los ensayos, hasta llegar cuando se suben al escenario para tocar.

Ahora bien, ¿Cuál fue la razón de llevar a cabo esta idea con la banda de Folk Metal: OCELON?

SEPTIEMBRE DE 2016 – DE LA IDEA A OCELON

Localizar una banda para poder hacer realidad mi proyecto soñado no fue nada fácil. Incluso llegué a hacer diferentes anuncios en redes sociales de que buscaba una banda, pero no llegó a ningún puerto.

Tras pensarlo detenidamente, se me ocurrió que sería una genial idea llevar esto a cabo con una banda que necesitara un empujón en su trayectoria, sin olvidar que tenía que ser un grupo con carácter. Sin embargo, recordé que pocos años atrás llegué a ver en directo a OCELON junto a unos amigos que ya conocían con anterioridad a sus miembros.

OCELON se convirtió en la banda perfecta para llegar a trabajar mi ideas, además era la oportunidad de innovar en este tipo de trabajas. Sencillamente porque, como todos vosotros sabréis, las bandas underground siempre han estado olvidadas, por decirlo de alguna manera, en el pensamiento general de cualquier fan de la música.

De esta manera, también quiero reivindicar que cualquier banda conocida nacional e internalcionalmente también llegaron a ser un grupo underground, por ello no nos podemos olvidar de que tenemos que apoyar a esas bandas que están empezando.

En fin, por lo que uno de mis mejores amigos, Miguel Navarro y autor del texto de mi libro, me puso en contacto con la banda. Pero sin duda, estuvieron de acuerdo con mi idea desde el primer momento, pero no fue hasta el Domingo 20 de Noviembre de 2016 que comencé con el proyecto.

24 DE MARZO DE 2018 – LANZAMIENTO DEL LIBRO AL PÚBLICO

ROAD REPORT: ONE YEAR WITH OCELON fue lanzado en formato libro el pasado 24 de Marzo, sin duda con la ayuda de la Editorial Círculo Rojo; y por fin, 2 años después, pude hacer realidad mi idea que trabajé durante tanto tiempo.

Después de todo esto he podido llevarme una gran experiencia, no ha sido un camino fácil pero no hay que olvidar que no lo he hecho solo. Este proyecto ha conseguido que una banda como OCELON se haya convertido en mi familia, a quienes nunca olvidaré.

ROAD REPORT: ONE YEAR WITH OCELON EN LA ACTUALIDAD JUNTO A OTROS FOTOLIBROS DE BANDAS EN ESPAÑA

Ahora bien, imagino que os preguntaréis qué otros libros de fotografía musical hay en nuestro país, y que además lo hayan llevado fotógrafos españoles.

Pues bien, antes de comentaros qué otros libros hay, quiero que tengáis en cuenta que hablo desde mi conocimiento; por ello, os indicaré fotolibros que yo conozco hasta el día de hoy. En caso de que llegue a descubrir alguno más, me encargaría de actualizar la lista sin ningún problema.

Autor Título Banda
Javier Bragado Bienvenidos a nuestro planeta imaginario La Oreja de Van Gogh
José Girl En plano secuencia Bunbury
Pep Bonet Röadkill Motörhead

 

3 AÑOS EN LA FOTOGRAFÍA MUSICAL

Tras pasar un período reflexivo de cómo celebrar estos años que llevo como fotógrafo de conciertos y para bandas, me he decidido por abrir este blog. El cual iré actualizando cada cierto tiempo, de esta manera os iré contando mis experiencias como fotógrafo musical. Además, incluiré alguna fotografía que no mostraré en ningún otro apartado de mi web.

Ahora bien, hoy vengo a contaros mi trayectoria sobre estos 3 años en la fotografía musical. Siempre recordaré durante el resto de mi vida el primer concierto en el que hice fotos, fue el 28 de Agosto de 2015 en la Sala Supersonic (Cádiz), y la banda en cuestión es Allegiance. A pesar de tener estudios de fotografía mientras hacía Bellas Artes en aquel entonces, jamás me llegué a imaginar que resultaría tan díficil hacer fotos de conciertos.

Mi primera foto (Allegiance – 28 Agosto 2015)

NOTA: Allegiance es una banda que solo da un concierto al año en la capital gaditana, ya que lo forman miembros de bandas como: Guadaña, Gizëh, Snakeyes, etc. Hasta el día de hoy, en estos conciertos no tocan temas propios, sino que se centran en realizar covers de bandas grandes.

Pero, antes de centrarme en esta fecha de mi primer concierto, tengo que explicar los antecedes de cómo llegué a este día y así dar comienzo a mi andadura.

Desde muy pequeño siempre sentí pasión por el Arte, desde aproximadamente los 5/6 años me pasaba el día dibujando, ya fuese en casa o en el colegio. Con el transcurso del tiempo iba a mejorando y disfrutando cada día más de ello. Debo señalar que, desde que tengo memoria, siempre quise dedicarme a cualquier cosa que tuviera relación con la rama artística. Es mi pasión, y en efecto mi razón de vivir. Y, como cualquier otro apasaionado del Arte, decidido a dedicarme a esto.

A la edad de 14/15 años, año en el que mi hermano iba a comenzar sus estudios universitarios, encontré un libro sobre todas las carreras y universidades que hay en España.

NOTA: Debo destacar que soy de El Puerto de Santa María (Cádiz), pero llevo desde 2012 viviendo en Madrid.

En este libro llegué a descubrir la carrera universitaria de Bellas Artes, y como siempre me ha encantado Madrid, me decidí sin lugar a dudas en que tenía que estudiar esta carrera en la Universidad Complutense de Madrid.

Y sí, conseguí cumplir mi sueño de estudiar esta carrera artística en la Complutense, entré en el curso 2012/2013. Destancado que, en aquel entonces, entré en la carrera con la intención de continuar con mi faceta de dibujante. Pero, casualmente, en mi primer año de carrera tuve una asignatura obligatoria de Fotografía Analógica (llamada como asignatura: Fundamentos de la Fotografía); y, ahí fue cuando me enamoré de la Fotografía. Por lo que acabé especializándome en dos ramas: Fotografía y Pintura.

Más adelante, en Febrero de 2015 tenía mi primera asignatura de fotografía digital y fue cuando cogí mi primera réflex en mi vida. Era todo un mundo nuevo para mí. Como ya me decidí que quería dedicarme profesionalmente a ello, estuve varios meses dándole vueltas sobre qué rama iba a centrarme, pero no quería hacer lo típico que hacía todo el mundo (paisajes, animales, bodas, bautizos…). Y sin darme cuenta, ese verano, que lo pasaba en El Puerto de Santa María como cada año, se me ocurrió la idea de “¿Y si pruebo a hacer fotos de conciertos?”.

En definitiva, acabé localizando un festival que se haría en Cádiz, en el que me recibían con los brazos abiertos para ir a hacer fotos, pero por desgracia se acabó cancelando. Pero, la misma chica que lo organizaba, Viollete Vela (maquilladora de Saurom), me comentó que Allegiance iba a tocar en ese mismo mes en Cádiz. Simplemente acabé hablando con Álex, guitarrista de Gizëh, y me permitió poder ir a hacerles fotos.

Resumiendo, jamás llegué a creer que iba a acabar dedicándome al mundo de la fotografía musical, aún menos cuando cogí por primera vez en mi vida una cámara digital en 2015 (tenía 26/27 años); y, estoy muy contento de poder dedicarme a esto sin lugar a dudas.

Pero debo destacar que, siendo mi primer concierto como fotógrafo, se me hizo completamente eterno. Debido a que fue un completo reto para mí el intentar saber cómo ajustar la cámara con tanta rapidez; y, sobre todo, con una gran cantidad de cambios de luces.

Pero bien, esto no se ha acabado aquí, ahora os quiero contar cómo me ha ido durante estos 3 años.

Pero bueno, superé aquella primera prueba y me dediqué a investigar en cómo lo hacían otros fotógrafos, visualizando y estudiando sus trabajo, leyendo consejos en foros; y, sobre todo, practicando mucho en conciertos. Siendo muy insistente.

Ahora bien, mi paso por medios de prensa es el siguiente:

Comencé en mi primer medio (el cual no existe desde hace años) en Septiembre de 2015, no me preguntéis cómo se llamaba porque a estas alturas ya ni me acuerdo, pero duré ahí más o menos 2 meses. ¿Qué ocurrió? Básicamente, la persona que llevaba aquella web era una timadora que pretendía sacarnos el dinero a todos los que colaborabamos con ella, pero puedo decir que no llegó a conseguir sacarnos el dineros porque la pillamos a tiempo.

Pero bueno, una experiencia más en la vida que pude sacar de todo aquello.

Así que nada, fue pasando el tiempo, estuve algún medio más pero con brevedad, porque siempre he sido muy ambicioso. Ya que siempre he querido mejorar fotográficamente e iba directo a lo que quería: poder hacer fotos en salas con una gran iluminación, y así poder estar entre los mejores fotógrafos. Por ello, acabé en Santuario del Heavy Metal, mi trayectoria aquí fue desde 2016 a 2017. Fue un año intenso para mi trabajo, para asentar mis bases fotográficas… por fin.

Ahora bien, ¿Por qué duré tan solo un año en esta web? Pues sencillamente, se me ofreció una gran oportunidad, que fue entrar en RafaBasa (www.rafabasa.com). El propio Rafa Basa se puso en contacto conmigo a finales de Septiembre de 2017 para ofrecerme un hueco en su web. Sin pensarmelo dos veces, aproveché la oportunidad que me ofreció, y desde entonces sigo con él. Todo un honor poder formar parte de su equipo.

Estar con un medio grande me dio la oportunidad de poder ir constantemente a conciertos, y de esta manera he podido mejorar en menor tiempo. Y me siento muy orgulloso de ello. Señalar que desde comencé en esto en 2015 siempre me he empeñado en mejorar y ser mejor que en el concierto anterior, razón por la que en tan poco tiempo he podido hacerme notar en el sector.

Y siempre le daré el mismo consejo a todo aquel que me pregunte: si te apasiona algo, ve por ello, debes ser constante en lo que haces y aprender de los demás. Y nunca dudes en pedir ayuda a los demás. Si te lo propones, puedes conseguirlo. Lo más importante de todo: ser autocrítico, ver tus propias fotografías para ver todos tus fallos, por qué no lo has hecho bien y ver a través del trabajo de los demás en qué deberías TÚ mejorar.

Para terminar, quiero agradecer a todas las personas que siempre me han ayudado y han creído en mí:

  • Óscar Gil, amigo y fotógrafo musical, quien creyó en mí para entrar en Santuario del Heavy Metal. Además, compañero en RafaBasa.com. Una persona que siempre está ahí, y por eso estaré eternamente agradecido contigo.
  • Viollete Vela (maquilladora de Saurom), por creer siempre en mí. Incluso cuando todavía no había empezado en este mundillo.
  • La gente de Guadaña, quienes han creído en mí incodicionalmente. Y por supuesto, Sarita Dinamita.
  • Juan Ramón Felipe, amigo, fotógrafo musical y compañero en RafaBasa.com, estaré eternamente agradecido contigo por aquel concierto de Stone Sour, ya que gracias a ti pude hacer fotos a una de mis bandas favoritas.
  • Y, para terminar, por supuesto agradecer los sabios consejos de dos de mis fotógrafos referentes: Javier Bragado e Irene Serrano.

Álvaro Carlier

10.09.2018